BG/BORG HIB
LIEBENAU

colegio/liceo, colegio/liceo con cuatro idiomas obligatorios
colegio superior con orientación deportiva

academia de fútbol del club GAK

internado

Foto: Beate Schroll

Historia

El edificio del colegio e internado de HIB fue construido como colegio militar en 1854 en el área del mucho más antiguo castillo de Liebenau. Al final de la monarquía austro-húngara, Liebenau fue transformado en un colegio con internado (BEA) del estado federal austríaco como muchos otros colegios por el famoso reformador Otto Glöckel.

Estos colegios hicieron posible el acceso a una educación superior a alumnos dotados de toda la región.

Después de una interrupción (entre los años 1935-1938 fue colegio militar, desde abril hasta agosto de 1938 colegio superior de la Wehrmacht y desde octubre de 1938 hasta 1940 colegio superior del gran colegio militar de órfanos de Potsdam) fue reabierto en 1947 y le cambiaron el nombre a HIB, colegio superior e internado federal.

Entre 1978 y 1984 sucedieron una restauración general y la construcción de gimnasios y nuevas clases.

 

 

Admisión

Condiciones de admisión:

1ª clase AHS

El ingreso al colegio implica un final positivo y exitoso de la última clase de la escuela primaria con las notas “Sehr gut” o “Gut” en las asignaturas de “alemán”, “lectura” y “matemáticas”.

Una nota “Befriedigend” en una de las asignaturas mencionadas sólo es aceptada si la reunión de maestros de la escuela elemental concierta en que el alumno puede superar las exigencias del liceo. Los alumnos que no cumplen las condiciones válidas tienen que hacer un examen de ingreso.

5ª clase ORG

Alumnos de la 4ª clase AHS con calificaciones positivas e ingresantes de la educación secundaria con certificados en el campo de asignaturas en el máximo nivel (Leistungsgruppe) que tienen certificados positivos o un nivel medio que no tienen peores notas que “Gut” y el resto de las asignaturas principales no peores que “Befriedigend” tienen derecho a entrar en la 5ª clase sin pruebas de calificación.

Deporte

Para controlar el estado físico los alumnos tienen que pasar por un examen de coordinación física que tiene lugar en el mes de mayo. Los exámenes de calificación para balonmano, fútbol y voleibol tienen lugar al mismo tiempo.

Fútbol

Los alumnos para las clases de fútbol tienen que pasar exámenes de calificación que son efectuados por los entrenadores del club de fútbol de GAK.

Balonmano/Academia de voleibol
1. Hay que superar los exámenes de calificación para ser admitidos a las clases de deporte.
2. Hay que superar el examen de balonmano/voleibol.

Otro criterio de admisión consiste en un examen medical obligatorio prescrito por el ministerio de educación, arte y cultura.

Admisión

Formularios de admisión pueden ser ordenados por escrito o por teléfono (+43-316/472588) o por fax (+43-316/465259) en la secretaría.

Los documentos de admisión pueden ser entregados durante la primera semana del segundo semestre para la 1ª clase de AHS y durante la primera semana del año nuevo, en enero, para la 5ª clase de ORG.

La admisión para alumnos internos es también posible en una fecha más tarde.

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Cecilia Terrero Fernández

La decisión correcta

Aunque como en mi caso no sea la primera vez que se viva una mudanza, llegar a una nueva ciudad y a una nueva escuela nunca es fácil, siempre se teme no ser aceptado. El primer día que había de visitar la HIB-Liebenau yo me sentía exactamente así: nerviosa y asustada. Mayor fue mi sorpresa cuando fui recibida tan calurosamente que enseguida me sentí bienvenida. Había contado con muchas cosas pero no con un ambiente tan cálido y amable.

 

Ahora llevo casi tres años en la HIB-Liebenau y mi primera impresión solo ha mejorado. Pues no solo son los maestros unos reales pedagogos que dominan el arte de pasar conocimientos a las generaciones más jovenes, sino son también casi amigos, acomapañantes que se constantemente se ocupan del bienestar de sus alumnos. Lo cual no significa que no exijan lo mejor de ellos y con esta combinación de disciplina y amistosidad los incitan a trabajar a rendimiento máximo. El clima tan acogedor de la escuela también se debe a las buenas relaciones de los alumnos entre sí. En la HIB-Liebenau nunca ví ningún caso de “mobbing” u otras formas de enemistad entre los alumnos. Al contrario, todos intentan llevarse bien y hacer la escuela una lugar al que se desee ir.

Tampoco había jamás visto una escuela con tantos viajes al extranjero y con tantos proyectos en el marco de las clases. En los tres años que he visitado la HIB-Liebenau ya he podido disfrutar de viajes a París, Barcelona y Roma. Estos viajes no sirven meramente a salir de la escuela, sino que están tán bien organizados que durante ellos se disfruta de privilegios que normalmente sería imposible conocer. Por ejemplo: Quién puede decir de sí que se ha pasado tres semanas en una familia anfitriona en París y que ha visitado una de las escuelas más prestigiosas de esa ciudad? Quién puede decir de sí que se ha pasado 10 días en una familia anfitriona en Barcelona y ha conocido todos los aspectos de la vida española? Todos los alumnos de mi aula pueden decir eso y más.

Además la oferta de actividades facultativas me ha dejado muy impresionada. Gracias a los enormes terrenos que pertenecen a la escuela y al pabellón deportivo y la piscina que igualmente son parte del complejo escolar, la escuela ofrece numerosas actividades deportivas (yo nunca he participado en ninguna de ellas, pero eso solo por vaga). Para el que, como yo, prefiera el deporte mental hay cursos de fotografía, instrumentos musicales, el famoso coro escolar o los cursos de traducción en los cuales sucede la preparación al acreditado concurso de traducción en cual la HIB-Liebenau participa cada año con numerosos alumnos en todas las lenguas.

Al mudarse siempre llega el momento decisivo en el cual se debe elegir qué escuela visitar próximamente. Es un momento muy difícil, dado a que una decisión incorrecta puede ser fatal pero no hay forma de saber si se está haciendo lo correcto previamente; es el tiempo quien demuestra si se elegió correctamente. Cuando contemplo los 3 años en la HIB-Liebenau estoy segura de que tomé la decisión correcta.

Julián Andrés Sosa Mena
Resistencia, Chaco, Argentina.

Un año en Austria

Cuando cumplí 15 años (en Septiembre de 2007), y alentado por mis padres, surgió la idea de viajar con alguna de las empresas que realizan intercambio de chicos por todo el mundo. Mi viaje iba a durar un año, aunque había opciones por menos tiempo, y los posibles destinos eran Inglaterra, Australia, USA, o en Europa, España o Austria.

Si bien nací en la República Argentina tengo también la nacionalidad Austríaca ya que mis abuelos nacieron aquí. Y esta misma familia, que se dividió hace unos 60 años aunque sin perder los lazos, hizo que cambiáramos la idea por una especie de intercambio familiar. Sigrun, Ernst (primo hermano de mi mamá), Anna y Peter me recibieron cálidamente y esto posibilitó mi estancia desde Diciembre de 2008 hasta mediados de Marzo de 2009, coincidiendo con mis vacaciones de verano en Argentina.

Vengo de la zona norte de mi país. El clima es muy distinto. También la geografía. Nuestra zona es una llanura cálida y húmeda. En verano, es normal una temperatura mayor a 36º. Los inviernos son muy suaves, al punto que algunas veces hemos hecho esquí acuático en el Río Paraná. Jamás hay nieve. Antes de venir a Austria solo había esquiado en la nieve una vez, en el sur de Argentina. Pero esa sola vez hizo que me entusiasmara muchísimo este deporte, tan común aquí.
Al tener mi tía contactos como profesora de los idiomas frances e ingles, supo elegir para mí, uno de los colegios más prestigiosos de Austria – HIB Liebenau en Graz.


Al llegar quedé sorprendido por la edificación. Es de gran belleza e imponente. Luego del ingreso fui dirigido al internado, en el cual viví durante estos tres últimos meses. Allí, realmente me he sentido muy cómodo, ya que nunca falta nada, es todo muy moderno. Me han tocado muy buenos compañeros, y a pesar de mi escaso conocimiento inicial del idioma alemán e inglés, lo que me dificultó un poco la comunicación, me han sabido ayudar y guiar. Todos los chicos con los que me relacioné han sido muy amables y amigables. Participé en varias ocasiones de clases de español y pude comprobar que están en un nivel muy bueno. Los profesores hacen las clases muy interactivas y educativas. También está a la vista que es un colegio internacional. He conocido y convivido con chicos de Inglaterra, Eslovaquia y Rumania.

La organización del colegio es buena en todo sentido. Se encargan de que al alumno no le falte nada y de que esté muy cómodo y con todos los elementos necesarios. La escuela tiene una importante orientación deportiva. Y eso me gustó mucho. Se practica todos los días de la semana. Fueron una sorpresa para mí las innovadoras salas de gimnasia, el sauna y la pileta. En esta última, un día a la semana se llevan a cabo las clases de deportes.

Noté que los profesores se preocupan realmente porque el alumno aprenda. Con mis dificultades idiomáticas, siempre tuve libros disponibles para aprender. Tanto alemán como inglés. El colegio cuenta con una gran cantidad de espacio físico. Gracias a esto he jugado en las perfectas canchas de futbol, en las que los jugadores de la academia practican en verano. O en ambiente climatizado en invierno. Vengo de un país donde estamos acostumbrados a tener mucho espacio para todo, por eso me gustó mucho el enorme parque con muchas canchas y diversas áreas para otros deportes.

Realmente es un colegio de elite. Es para quienes saldrán verdaderamente bien preparados en todo sentido. Mental y físicamente. Luego de la experiencia vivida en el HIB – Liebenau, puedo decir que estuve en un colegio en el cual pueden verse las diferencias entre nuestras culturas. Pude ver de la forma en que se preparan los chicos de mi edad en Europa. Y finalmente, puedo decir que tuve una muy buena estadía y que realmente la disfruté mucho.